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La Fisioterapia en Fibromialgia

28 Jul La Fisioterapia en Fibromialgia

Martin-Nogueras AM4

La fisioterapia es una disciplina sanitaria, plenamente reconocida, que, entre sus múltiples ámbitos de actuación, incluye el tratamiento en enfermedades crónicas.

Los lugares en los que los fisioterapeutas desarrollan su actividad asistencial son muy diversos, pudiéndonos encontrar en Clínicas de Fisioterapia, Centros de Salud, Hospitales, Clubes Deportivos, Gimnasios, Piscinas, Balnearios, Centros de Atención Especializada, Colegios, Asociaciones de Enfermos, etc.

Por definición la Fisioterapia utiliza los agentes físicos no ionizantes, (agua, aire, luz, electricidad, movimiento, etc.) ya sean de origen natural o artificial, como trasportadores de energía, la cual al ser absorbida por el organismo produce el efecto o la reacción correspondiente que es utilizada de forma terapéutica. De este modo se da lugar a las distintas subdisciplinas contempladas dentro del ámbito de actuación de la Fisioterapia: Cinesiterapia, Electroterapia, Termoterapia, Fototerapia, Crioterapia, Hidroterapia, Masoterapia, etc. Dentro de cada una de ellas se describen un sinfín de técnicas y procedimientos que, según el proceso patológico, los objetivos de tratamiento, la disponibilidad de ellos y el tipo de paciente, serán seleccionados por el fisioterapeuta correspondiente en cada actuación.

Aunque el fisioterapeuta no es el encargado de llevar a cabo el diagnóstico médico de las enfermedades, antes de iniciar cualquier actuación llevará a cabo una valoración de los síntomas y del estado funcional del paciente.

Con el fin de evitar falsas expectativas, el fisioterapeuta también determinará los objetivos de tratamiento, es decir, las metas a alcanzar tras la aplicación del mismo. Algunos de ellos podrán ser determinados a corto plazo, por ejemplo, tras una sesión o varias de tratamiento y otros a alcanzar tras periodos más largos de él, sobre todo en las enfermedades crónicas.

Los ámbitos en los que la Fisioterapia da cumplimiento a sus objetivos abarcan desde la curación o resolución de una enfermedad, accidente o anomalía; la promoción de la salud o la prevención de distintos procesos o alteraciones patológicas; a la integración del sujeto en la sociedad, ya sea tras la resolución completa o no de un proceso patológico.

La Fisioterapia en la Fibromialgia

Para el tratamiento de la Fibromialgia la Fisioterapia dispone de distintas técnicas y procedimientos dirigidos principalmente a minimizar el dolor, mantener la funcionalidad y mejorar calidad de vida. No hay que olvidar que el abordaje en la Fibromialgia es multidisciplinar, y que el tratamiento fisioterápico será coadyuvante a otros tipos de tratamientos como el farmacológico o el psicoterápico.

Dada la variabilidad en los síntomas y en el estado de salud del enfermo de Fibromialgia, el fisioterapeuta los valorará en cada momento con el fin de determinar cuáles serán los objetivos de tratamiento y las herramientas terapéuticas más oportunas a utilizar en cada caso.

En el tratamiento del enfermo de Fibromialgia siempre se establecerán objetivos a corto y largo plazo. Los objetivos a corto plazo irán relacionados con los síntomas diarios variables (dolor, contracturas, alteraciones posturales, puntos gatillo…), mientras que los objetivos a largo plazo tendrán que ver con la propia enfermedad o con síntomas que evolucionan en periodos más largos (fatiga, sueño no reparador, estado de ánimo…).

Durante una sesión de tratamiento el fisioterapeuta podrá utilizar diferentes técnicas, herramientas o procedimientos, que seleccionará en función de los síntomas que el paciente presente y los objetivos de tratamiento establecidos. Cada paciente es único y por lo tanto los tratamientos son individualizados y adaptados a las necesidades terapéuticas del sujeto. No todos los pacientes reciben el mismo tratamiento aunque tengan una misma enfermedad diagnosticada.

Un aspecto que me gustaría resaltar es que los pacientes no deben crearse expectativas por los resultados que una determinada técnica haya podido producir en otro paciente con su misma enfermedad, en ocasiones, la alta variabilidad en la sintomatología y en los factores intrínsecos de cada sujeto hace que las técnicas no consigan un mismo resultado en unas personas que en otras. En cada caso, será el fisioterapeuta quien determine cuál es el mejor procedimiento. También es probable que las técnicas puedan variar entre sesiones o a lo largo del tratamiento.

Sabemos que el tratamiento de Fisioterapia, al igual que otros tratamientos, es eficaz mientras se aplica, y en ocasiones sus efectos persisten durante un corto periodo de tiempo, pero la Fisioterapia hoy en día no resuelve la enfermedad. Es por ello, que en las enfermedades crónicas se proponen tratamientos continuados o por temporadas.

La periodicidad del tratamiento vendrá determinada por el fisioterapeuta y podrá variar de una a varias sesiones semanales, dependiendo de la intensidad o la severidad de los síntomas.

Como en otro tipo de enfermedades crónicas, la Fisioterapia contempla la posibilidad de realizar tratamientos de forma individual o grupal, habitualmente la combinación de ambos da excelentes resultados.

Ya he mencionado que el fisioterapeuta utilizará diferentes técnicas o herramientas entre ellas probablemente las más habituales sean:

  • La masoterapia (masaje) cuyo principal efecto es activar la circulación y mejorar la nutrición y el funcionamiento muscular, proporcionando además un agradable efecto analgésico.
  • La termoterapia (aplicación de calor en cualquiera de sus múltiples variantes), en forma de infrarrojos, microondas, onda corta, parafangos, hipertermia, y tiene descrito un efecto analgésico, ligeramente antiinflamatorio y relajante.
  • La electroterapia, en forma de corrientes interferenciales, TENS, microondas u onda corta, a las cuales se les describen excelentes efectos analgésicos.
  • La magnetoterapia, en el caso de la fibromialgia busca su efecto analgésico y de activación celular.
  • La cinesiterapia. Bajo este término se engloban todas las movilizaciones, estiramientos, terapia manual, terapia miofascial o ejercicios realizados con el objetivo general de recuperar y/o mantener la movilidad articular y la fuerza muscular. En ocasiones utilizarán algún tipo de instrumento o aparataje.

 

Además de todas estas técnicas, y teniendo en cuenta que la Fisioterapia en una disciplina en constante desarrollo, es probable que los fisioterapeutas, cada vez más especializados en técnicas muy concretas, puedan incluir en su tratamiento herramientas como la punción seca o el vendaje neuromuscular para aliviar el dolor muscular. Siempre resultará oportuno que el fisioterapeuta dé las explicaciones oportunas del objetivo con el que se emplea una técnica.

La mayoría de las técnicas utilizadas en Fisioterapia, además del efecto local o regional que se les describe, producen un importante efecto propioceptivo a partir de la integración de la información que las propias técnicas generan en las zonas de aplicación. Esta información propioceptiva integrada a nivel del sistema nervioso central es la responsable de los efectos que en ocasiones se registran y que también son utilizados de forma terapéutica.

De forma general las técnicas utilizadas en el tratamiento fisioterápico en la Fibromialgia, no deben ser dolorosas. En casos excepcionales cuando la técnica resulte puntualmente dolorosa el fisioterapeuta explicará porqué debe utilizarla y cuál es el beneficio a conseguir que justifique el empleo de la misma.

Es frecuente que un enfermo de Fibromialgia utilice lugares como los Balnearios en busca de alivio para sus síntomas. Dentro de ellos los fisioterapeutas utilizan distintas técnicas de hidroterapia en forma de chorros baños, duchas, termas, etc y aprovechando las propiedades físico-químico-térmicas del agua actúan sobre el dolor y el alivio de la sintomatología, sobre todo la muscular.

La literatura y la evidencia clínica no dejan lugar a dudas cuando afirman que el ejercicio físico también es una buena herramienta terapéutica en la Fibromialgia. Los fisioterapeutas valoran qué tipo de ejercicio físico es el más oportuno en cada caso, y cuál debe ser su programación en cuanto a periodicidad, intensidad y tiempo de realización. El síntoma de la fatiga limita habitualmente el tipo de ejercicio y la intensidad. No todos los enfermos de Fibromialgia pueden realizar el mismo tipo de ejercicio ni con la misma intensidad, algunas personas precisan adaptaciones; de nuevo recordar que la prescripción debe hacerse de forma individualizada para conseguir los mejores resultados posibles. En ocasiones el ejercicio físico prescrito es la natación terapéutica, existen habitualmente piscinas que ofrecen este tipo de tratamiento llevado a cabo por un fisioterapeuta.

Dado que las algias (dolores) vertebrales son una de las manifestaciones más frecuentes, los enfermos de Fibromialgia deben recibir una adecuada educación con respecto a hábitos posturales, lo que se conoce como higiene postural. Los fisioterapeutas están capacitados para hacer un análisis adecuado de la postura e indicar todas las adaptaciones posturales necesarias para minimizar el efecto que ellas tienen sobre el dolor vertebral inespecífico que en el caso de la Fibromialgia además se encuentra exacerbado.

Teniendo en cuenta el carácter crónico que tiene la Fibromialgia y la necesidad de tratamiento continuado, es muy probable que el fisioterapeuta incluya indicaciones sobre el uso de determinados agentes físicos al alcance del paciente y que él podrá utilizar de forma autónoma, integrándolos en sus rutinas diarias, consiguiendo así un control sobre los síntomas, en definitiva sobre la enfermedad, y de este modo mejorando su calidad de vida.

 

Dra. Ana María Martín Nogueras
Departamento de Enfermería y Fisioterapia. Universidad de Salamanca.
@anafisiousal
Salamanca, julio de 2017

 

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